Diario de lectura del Quijote
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Domingo, 06 de marzo de 2005
—[...] pero dígame vuestra merced, señor bachiller: ¿qué hazañas mías son las que más se ponderan en esa historia
—En eso —respondió el bachiller— hay diferentes opiniones, como hay diferentes gustos: unos se atienen a la aventura de los molinos de viento, que a vuestra merced le parecieron Briareos y gigantes; otros, a la de los batanes; este, a la descripción de los dos ejércitos, que después parecieron ser dos manadas de carneros; aquel encarece la del muerto que llevaban a enterrar a Segovia; uno dice que a todas se aventaja la de la libertad de los galeotes; otro, que ninguna iguala a la de los dos gigantes benitos, con la pendencia del valeroso vizcaíno.
En este diálogo, las aventuras de la Primera Parte se convierten en materia narrativa de la segunda.
Por: Felipe Zayas | La Primera parte, tema de la Segunda parte. | Comentarios (0) | Referencias (0)
Miércoles, 02 de marzo de 2005
Que don Quijote haya debido inventar una dama de quien enamorarse se comprende bien leyendo este fragmento de 1,25:
Quiero, Sancho, que sepas que el famoso Amadís de Gaula fue uno de los más perfectos caballeros andantes. No he dicho bien fue uno: fue el solo, el primero, el único, el señor de todos cuantos hubo en su tiempo en el mundo [...] Digo asimismo que cuando algún pintor quiere salir famoso en su arte procura imitar los originales de los más únicos pintores que sabe, y esta mesma regla corre por todos los más oficios o ejercicios de cuenta que sirven para adorno de las repúblicas [...] Amadís fue el norte, el lucero, el sol de los valientes y enamorados caballeros, a quien debemos de imitar todos aquellos que debajo de la bandera de amor y de la caballería militamos. Siendo, pues, esto ansí, como lo es, hallo yo, Sancho amigo, que el caballero andante que más le imitare estará más cerca de alcanzar la perfeción de la caballería.
Por: Felipe Zayas | Las virtudes del caballero andante | Comentarios (0) | Referencias (0)
Lunes, 28 de febrero de 2005
En un lugar solitario cuyo nombre no viene al caso hubo un hombre que se pasó la vida eludiendo a la mujer concreta. Prefirió el goce manual de la lectura, y se congratulaba eficazmente cada vez que un caballero andante embestía a fondo uno de esos vagos fantasmas femeninos, hechos de virtudes y faldas superpuestas, que aguardan al héroe después de cuatrocientas páginas de hazañas, embustes y despropósitos.
En el umbral de la vejez, una mujer de carne y hueso puso sitio al anacoreta en su cueva. Con cualquier pretexto entraba al aposento y lo invadía con un fuerte aroma de sudor y de lana, de joven mujer campesina recalentada por el sol.
El caballero perdió la cabeza, pero lejos de atrapar a la que tenía enfrente, se echó en pos a través de páginas y páginas, de un pomposo engendro de fantasía. Caminó muchas leguas, alanceó corderos y molinos, desbarbó unas cuantas encinas y dio tres o cuatro zapatetas en el aire. Al volver de la búsqueda infructuosa, la muerte le aguardaba en la puerta de su casa. Sólo tuvo tiempo para dictar un testamento cavernoso, desde el fondo de su alma reseca. Pero un rostro polvoriento de pastora se lavó con lágrimas verdaderas, y tuvo un destello inútil ante la tumba del caballero demente.
Por: Felipe Zayas | El amor del caballero | Comentarios (0) | Referencias (0)
Miércoles, 09 de febrero de 2005
En el capítulo II-10, don Quijote, contrariamente a lo que Sancho desea, ve la realidad tal cual es. El escudero espera que su amo reaccione de acuerdo con el esquema de aventuras que recuerda. Pero la imaginación de don Quijote se ha agotado y es incapaz de ver a la señora de sus pensamientos en la aldeana que Sancho le muestra.
Selecciona algún fragmento que muestre la tristeza y decepción de don Quijote. Coméntalo.
Por: Felipe Zayas | El encantamiento de Dulcinea | Comentarios (0) | Referencias (0)
Martes, 08 de febrero de 2005
Cuando Sancho comunica a don Quijote que la señora Dulcinea del Toboso se acerca con dos doncellas suyas para verlo (II-10), la describe de este modo:
Venga, y verá venir a la princesa nuestra ama vestida y adornada, en fin, como quien ella es. Sus doncellas y ella todas son una ascua de oro, todas mazorcas de perlas, todas son diamantes, todas rubíes, todas telas de brocado de más de diez altos; los cabellos, sueltos por las espaldas, que son otros tantos rayos del sol que andan jugando con el viento.
Poco después, ante el asombro de las campesinas, se arrodilla ante una de ellas y dice:
—Reina y princesa y duquesa de la hermosura, vuestra altivez y grandeza sea servida de recebir en su gracia y buen talente al cautivo caballero vuestro, que allí está hecho piedra mármol, todo turbado y sin pulsos, de verse ante vuestra magnífica presencia. Yo soy Sancho Panza, su escudero, y él es el asendereado caballero don Quijote de la Mancha, llamado por otro nombre el Caballero de la Triste Figura.
Es fácil ver que Sancho, para engañar a su amo, trata de imitar el mismo lenguaje que le ha oído tantas veces.
Por: Felipe Zayas | El encantamiento de Dulcinea | Comentarios (0) | Referencias (0)
Lunes, 07 de febrero de 2005
La ilusión amorosa de DQ se ve amenazada cuando éste revela a Sancho que el origen de Dulcinea es Aldonza Lorenzo (I,25). Ante la descripción de ésta por parte de Sancho, DQ defiende enérgicamente su ilusión.
Más tarde, en I,31 DQ traduce la descripción de la campesina que está ahechando trigo, que hace Sacho, en la princesa que el hidalgo imagina.
Pero en II,8 DQ muestra que Aldonza Lorenzo ha quedado olvidada: la ilusión se ha impuesto definitivamente.
Es interesante observar que el ideal amoroso de DQ trinfa justo en el momento en que Dulcinea va ser encantada por "la industria" de Sancho (II, 10).
Por: Felipe Zayas | La belleza y bondad de Dulcinea | Comentarios (0) | Referencias (0)
Lunes, 07 de febrero de 2005
En I-1 se cuenta que a don Quijote "llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamentos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles" y determinó "hacerse caballero andante y irse por todo el mundo con sus armas y caballo a buscar las aventuras y a ejercitarse en todo aquello que él había leído que los caballeros andantes se ejercitaban, deshaciendo todo género de agravio y poniéndose en ocasiones y peligros donde, acabándolos, cobrase eterno nombre y fama".
Por: Felipe Zayas | Las virtudes del caballero andante | Comentarios (0) | Referencias (0)
Lunes, 07 de febrero de 2005
Del capítulo II,3 se podría destacar la relación de las aventuras de la primera parte; la descripción de Sansón Carrasco; la insistencia de don Quijote en considerar las novelas de caballerías como relato histórico verdadero; etc.
A mí, uno de los aspectos que más me gustan de este capítulo es la preocupación de don Quijote, al enterarse de que su historia se había "dado a la estampa", por la imagen que el libro habrá dado de él y de la señora de sus pensamientos.
El hidalgo le confía a Sansón Carrasco su preocupación y éste, conocedor de las cualidades que han de adornar al caballero andante, le responde:
—Si por buena fama y si por buen nombre va —dijo el bachiller—, solo vuestra merced lleva la palma a todos los caballeros andantes; porque el moro en su lengua y el cristiano en la suya tuvieron cuidado de pintarnos muy al vivo la gallardía de vuestra merced, el ánimo grande en acometer los peligros, la paciencia en las adversidades y el sufrimiento así en las desgracias como en las heridas, la honestidad y continencia en los amores tan platónicos de vuestra merced y de mi señora doña Dulcinea del Toboso.
Los comentarios que Sansón Carrasco le hace del libro y los elogios que dirige al caballero -que éste cree sinceros- sirven para confirmarle a don Quijote que él es verdaderamente un caballero andante.
Por: Felipe Zayas | La Primera parte, tema de la Segunda parte. | Comentarios (0) | Referencias (0)
Miércoles, 26 de enero de 2005
Escribiendo en Google algunas de las palabras clave del canon petrarquista -soles, marfil, perlas, alabastro, mármol- tal vez podamos llegar a algunos textos de los siglos XVI y XVII en los que se describe la belleza femenina según este canon.
Por: Felipe Zayas | La belleza y bondad de Dulcinea | Comentarios (0) | Referencias (0)
Miércoles, 26 de enero de 2005
Cada vez que DQ describe a Dulcinea lo hace según la tradición del amor cortés y del petrarquismo
De la tradición del amor cortés toma los tópicos que ensalzan a la dama como una gran señora, distante e inaccesible.
De la tradición petrarquista toma el canon de belleza y la divinización de la mujer amada. Dulcinea se convierte en un ideal de belleza y bondad, reflejo de la belleza y de la bondad divinas.
Contrasta con este modelo petrarquista la descrpción de Maritornes en I,16.
Por: Felipe Zayas | La belleza y bondad de Dulcinea | Comentarios (0) | Referencias (0)
Martes, 25 de enero de 2005
DQ necesita tener una dama de quien enamorarse, y el modo que tiene de conseguirlo es darle título de señora de sus pensamientos a una moza de un pueblo próximo al suyo, Aldonza Lorenzo, a quien le da el nombre "músico y peregrino" de Dulcinea del Toboso.
A partir de ahora, cada vez que DQ se refiera a Dulcinea y a sí mismo como caballero enamorado lo hará con términos tomados de la tradición del amor cortés.
No es difícil identificar estos términos cada vez que DQ se dirige a Dulcinea o habla de ella.
Por: Felipe Zayas | El amor del caballero | Comentarios (0) | Referencias (0)
Martes, 25 de enero de 2005
"Limpias, pues, sus armas, hecho del morrión celada, puesto nombre a su rocín y confirmándose a sí mismo, se dio a entender que no le faltaba otra cosa sino buscar una dama de quien enamorarse, porque el caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma."
La idea de que no puede haber caballero sin dama la expresa varias veces don Quijote, por ejemplo, es su diálogo con Vivaldo, en I,13.
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Lunes, 24 de enero de 2005
En II-2 se entera por Sancho de que ya anda en libros la historia de sus aventuras:
"Anoche llegó el hijo de Bartolomé Carrasco, que viene de estudiar de Salamanca, hecho bachiller , y yéndole yo a dar la bienvenida me dijo que andaba ya en libros la historia de vuestra merced, con nombre del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha ; y dice que me mientan a mí en ella con mi mesmo nombre de Sancho Panza, y a la señora Dulcinea del Toboso, con otras cosas que pasamos nosotros a solas, que me hice cruces de espantado cómo las pudo saber el historiador que las escribió."
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Sábado, 22 de enero de 2005
En I,2, se narra la primera salida de don Quijote en busca de aventuras:
"Hechas, pues, estas prevenciones, no quiso aguardar más tiempo a poner en efeto su pensamiento, apretándole a ello la falta que él pensaba que hacía en el mundo su tardanza, según eran los agravios que pensaba deshacer, tuertos que enderezar, sinrazones que emendar y abusos que mejorar y deudas que satisfacer. Y así, sin dar parte a persona alguna de su intención y sin que nadie le viese, una mañana, antes del día, que era uno de los calurosos del mes de julio, se armó de todas sus armas, subió sobre Rocinante, puesta su mal compuesta celada, embrazó su adarga, tomó su lanza y por la puerta falsa de un corral salió al campo, con grandísimo contento y alborozo de ver con cuánta facilidad había dado principio a su buen deseo."
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